La economía circular ofrece a los países una vía práctica para abordar la pérdida de biodiversidad desde su origen y cumplir los objetivos de biodiversidad.
Extraer, producir, desechar: este modelo lineal define la economía actual. Si bien ha sustentado el desarrollo económico hasta hoy, también ha llevado a la naturaleza más allá de sus límites. Más del 90% de la pérdida mundial de biodiversidad asociada al uso de la tierra y del estrés hídrico, así como un tercio de las emisiones de gases de efecto invernadero, provienen de la forma en que extraemos y procesamos alimentos, madera, bioenergía, pesquerías y otras biomasas. Para detener y revertir la pérdida de biodiversidad, 196 países adoptaron el Marco Mundial de la Biodiversidad de Kunming-Montreal, que llama a una acción urgente y a un cambio en la forma en que las economías interactúan con la naturaleza.
Este documento de política pública describe cómo la economía circular puede acelerar ese cambio y cómo los países pueden integrarla en sus planes de biodiversidad.


Aprovechar la economía circular para la biodiversidad
El GBF se implementa a través de las Estrategias y Planes de Acción Nacionales sobre la Biodiversidad (NBSAP, por sus siglas en inglés), que la mayoría de los países ya ha presentado. Estos planes ofrecen flexibilidad en la forma de cumplir las 23 metas del marco.
A pesar de su potencial, la economía circular está ausente en la mayoría de los NBSAP y de las metas nacionales. Solo el 25% de los países la menciona y, aun así, la mayoría se centra de manera limitada en plásticos y residuos. Oportunidades de alto impacto en sectores como la agricultura, los sistemas alimentarios y el entorno construido siguen en gran medida sin aprovecharse.



Al mantener productos y materiales existentes en uso, eliminar residuos y contaminación y regenerar los ecosistemas, la economía circular puede apoyar las 23 metas del marco, desde integrar la biodiversidad en la toma de decisiones sectoriales hasta transformar los patrones de consumo y reformar incentivos y sistemas financieros.
Las estrategias circulares también desbloquean un valor económico significativo. Solo en la Unión Europea, modelos de negocio circulares como la reparación, la reventa, el alquiler y la remanufactura podrían generar más de medio billón de euros anuales para 2035, al tiempo que reducen la presión sobre los ecosistemas terrestres y acuáticos.
El documento incluye un análisis meta por meta que muestra cómo las estrategias circulares apoyan todas las metas, generando beneficios en cascada en todo el marco.

Recomendaciones de política pública
A medida que los gobiernos implementan sus NBSAP, el documento insta a que:

Momento de actuar
Con los próximos informes nacionales previstos para principios de 2026 y la COP17 programada para más adelante ese mismo año, los países aún están a tiempo de actuar. Integrar estrategias circulares ahora puede ayudar a escalar resultados positivos para la naturaleza y garantizar que el GBF tenga éxito donde esfuerzos anteriores fracasaron.








