Al aplicar el Modelo de Diseño Circular para Alimentos, las empresas pueden transformar la manera en que elaboran alimentos, desbloqueando simultáneamente un mundo natural próspero y valor empresarial. Entonces, ¿cómo puede su empresa lograr que esto suceda? ¿Qué pasos prácticos necesita tomar? Aquí, destacaremos algunas estrategias que los participantes del Desafío El Gran Rediseño de Alimentos emplearon para cumplir con los criterios de selección y abastecimiento de ingredientes.
Los tres ‘pétalos’ superiores del diagrama del modelo representan principios de diseño para la elección de ingredientes (de menor impacto, diversos y supra-reciclados, conocidos como upcycled). No se trata de cambiar cómo cultivamos o pescamos; se trata de cambiar qué cultivamos o pescamos, y qué valoramos como ingredientes. Representan oportunidades para elegir ingredientes que:
Son menos perjudiciales por su propia naturaleza que las alternativas usuales (menor impacto)
Mejoran la diversidad en nuestros paisajes (diversos)
Aprovechan subproductos e ingredientes que de otro modo no entrarían en la cadena alimentaria (supra-reciclados)
Estos tres principios se sustentan en la producción regenerativa, representada en la parte inferior del diagrama. Esto significa que los ingredientes se producen de maneras que generan resultados positivos para la naturaleza, como suelos saludables y mayor biodiversidad. Producción regenerativa es un término general para una variedad de prácticas específicas del contexto que los agricultores utilizan para lograr estos resultados, informadas por corrientes de pensamiento como la agroecología, la permacultura y la agricultura regenerativa.
Finalmente, los productos deben adoptar soluciones de empaque que se alineen con los principios de la economía circular. Esto podría significar diseñar la eliminación total del empaque, o asegurar que permanezca en la economía y fuera del medio ambiente haciéndolo reutilizable, reciclable o compostable, en la práctica y a escala.
Con el cambio climático y la pérdida de biodiversidad representando un peligro cada vez más claro y presente para el sistema alimentario, esto representa una forma en que su negocio puede crear valor tangible: para los clientes, los accionistas y la comunidad en la que opera. Pero el diseño circular está lejos de ser una estrategia defensiva. Como muestra la experiencia de los participantes del Desafío, también ofrece el potencial de desarrollar elementos de mayor valor dentro de una cartera de marcas, aportando una gama de ventajas competitivas.


Menor impacto
Aunque ha mantenido alimentadas a las naciones, nuestro sistema actual de producción de alimentos conlleva un costo significativo para la naturaleza. Los cultivos de commodities de alto impacto (incluyendo variedades comunes de trigo y arroz) actualmente dominan los ingredientes utilizados por la mayoría de los fabricantes de alimentos.
Pero los diseñadores de alimentos pueden, en cambio, elegir ingredientes que no degraden los paisajes y los mares. Los ingredientes de menor impacto son opciones alternativas que son inherentemente de menor impacto en la naturaleza, incluso cuando se utilizan métodos convencionales de producción.
¿Por qué usar ingredientes de menor impacto?
Algunos ingredientes simplemente pueden requerir menos agua para crecer, como el sorgo o el amaranto, o no necesitan fertilizantes nitrogenados ya que pueden fijar nitrógeno en el suelo, como los frijoles y las arvejas (guisantes). Usar ingredientes de menor impacto como estos no solo es útil para la naturaleza, sino que tiene sentido comercial priorizar ingredientes que requieren menores costos de insumos y son resilientes a los efectos del cambio climático, disminuyendo los riesgos de las cadenas de suministro.
Estrategia 1: Sustituciones
La forma más común de usar ingredientes de menor impacto es cambiar un commodity común de alto impacto por otro con impactos menores.
Un ejemplo clásico de esto es cambiar proteínas de origen animal por proteínas de origen vegetal. Criar ganado y alimentarlo con granos que los humanos podrían comer es una forma muy ineficiente de producir alimentos. Se necesita una reducción de la proteína animal y un aumento de plantas, frijoles, otras leguminosas, hongos y algas marinas. Esta estrategia también se puede aplicar a las plantas, sustituyendo cultivos de mayor impacto por aquellos con impactos menores, como cambiar trigo por arvejas (guisantes).
Para aumentar el potencial de un mayor impacto positivo, muchos participantes del Desafío fueron más allá de una simple sustitución, cambiando a ingredientes menos comunes (diversos), o a un tipo de ingrediente completamente diferente que de otro modo se desperdiciaría (es decir, el supra-reciclaje). Los mayores impactos a nivel de finca fueron aquellos que combinaron esto con un enfoque en la diversidad y los resultados regenerativos.
Ejemplos:
Hodmedods trabaja en estrecha colaboración con una red de agricultores, además de abastecer a otros participantes del Desafío. Su misión es promover legumbres y granos cultivados en el Reino Unido para impulsar la diversidad agrícola y la salud del suelo. Los productos e ingredientes de la marca crean mercados para cultivos como las habas y las lentejas, reduciendo la dependencia de las importaciones y los fertilizantes nitrogenados. También ha desarrollado productos que pueden ofrecer alternativas de proteína vegetal, por ejemplo, ragú de lentejas.
Stoked comenzó como un dúo de esposos especializados en servir comida callejera vegana estilo barbacoa en eventos. Ahora ha creado una gama de versiones veganas de comidas populares a temperatura ambiente. Estas elecciones de diseño de menor impacto, combinadas con un mejor abastecimiento, han logrado la certificación orgánica a través de la Soil Association. Ejemplos incluyen el ‘chilli non carne’.
The Seaweed Company cultiva y procesa sus propias algas marinas, vendiéndolas como SeaMeat a productores de hamburguesas que desean reducir el contenido de carne para minimizar el impacto ambiental.
Planting Hope ha creado una leche de sésamo (ajonjolí) como alternativa a las leches vegetales que requieren mucha agua en su cultivo. Su leche Hope and Sesame ahora está a la venta en los principales supermercados de EE. UU.
Hubo varias granolas en el Desafío. Dos empresas, Nibs etc. y Wildway, reformularon e incluyeron sustituciones de menor impacto, cambiando el azúcar de remolacha por jarabe de arce o azúcar de coco. Konbit está reemplazando casi todos los ingredientes habituales de la granola en su Charoupomuesli, optando por ingredientes diversos y de bajo impacto como la harina de algarroba supra-reciclada (un subproducto de la elaboración del jarabe de algarroba), mijo, sorgo, habas, sésamo (ajonjolí) y avellanas.
Estrategia 2: Menos, pero mejor
El enfoque aquí es incorporar menos de un commodity principal dentro de un producto, para reducir su impacto ambiental. Esto debe ir acompañado de un enfoque de mejora en el abastecimiento de ese commodity, para asegurar que el commodity esté apoyando mejores resultados para la naturaleza. Este es un camino menos transitado, pero no obstante ofrece beneficios, tanto para el impacto en la naturaleza como para los costos.
Ejemplos:
Uproar Food elabora productos que incluyen salchichas y hamburguesas para niños, con una mezcla 50:50 de carne de res y verduras. Al sustituir la mitad de la carne en las hamburguesas por verduras orgánicas, Uproar pudo lograr una mejora del 17% en las métricas de impacto, en comparación con una hamburguesa promedio.
First Milk produce queso bajo la marca Golden Hooves. Paga una prima a los 700 agricultores que le suministran leche por practicar la agricultura regenerativa, e incentiva la producción de calidad sobre el rendimiento, lo que significa que puede usar menos leche para hacer sus quesos. Este enfoque permite a los agricultores operar de maneras que nutren la salud del suelo y la biodiversidad, al tiempo que reducen las emisiones de carbono.


